¿Sabías que existe un rincón en Girona donde puedes ver las islas Medes, los Pirineos y los acantilados más bonitos del mar Mediterráneo al mismo tiempo? Este lugar mágico guarda un secreto milenario entre sus piedras que casi nadie nota a primera vista.
Hablamos del Castillo de Begur, el símbolo más grande de este bonito pueblo de la Costa Brava. Si buscas una escapada especial que combine naturaleza, aire libre y paisajes inolvidables, este monumento te va a encantar. Su silueta corona la colina más alta del municipio y ofrece una perspectiva única de toda la comarca.

Un poco de historia sobre el Castillo de Begur
El origen de esta fortaleza se remonta al lejano siglo XI, concretamente al año 1019. Su constructor fue un señor feudal llamado Arnust de Begur. Él eligió este punto tan alto para poder vigilar los ataques de los enemigos y los piratas que venían por las aguas del mar.
A lo largo de los siglos, el Castillo de Begur sufrió tres grandes destrucciones debido a las guerras. La primera ocurrió en 1468 durante la Guerra Civil Catalana. Los peores daños llegaron más tarde con las invasiones de las tropas francesas y la Guerra de la Independencia en 1810. Hoy en día solo quedan en pie los fundamentos de sus muros, las almenas y la base de su antigua torre del homenaje. La estructura que pisas fue restaurada en el siglo XX para que sea segura.
Cómo llegar y dónde aparcar gratis
Llegar a esta fortaleza medieval es una actividad muy sencilla e ideal para hacer en familia con niños pequeños o personas mayores. Puedes ir de dos formas diferentes según tus ganas de caminar.
Si estás paseando por el centro histórico del pueblo, puedes subir a pie. El camino está muy bien señalizado. Es una subida empinada por calles estrechas llenas de encanto, pero se tarda menos de diez minutos en llegar a la cima.
Para quienes prefieren el coche, la mejor opción es conducir hacia la parte alta del municipio. Puedes buscar en tu mapa el Aparcamiento Castillo, situado exactamente en el Passeig del Doctor Pericot, 9. Desde este espacio de estacionamiento gratuito sale una rampa pavimentada de unos 280 metros de longitud que te lleva directo a las ruinas del monumento.

Entradas y horarios de visita
Una de las mejores noticias para tu bolsillo es que el acceso al recinto es completamente libre. Las entradas no existen porque la visita es gratuita todos los días del año. Tampoco hay horarios de apertura ni de cierre. Puedes subir al amanecer para ver salir el sol sobre el mar o ir por la noche para contemplar las luces de los pueblos de alrededor.
Al llegar arriba del todo te espera un mirador con una panorámica perfecta de 360 grados. Podrás fotografiar la arena de la cala Sa Riera, las islas Medes, el cabo de Creus y la silueta de los Pirineos al fondo. Es un espacio maravilloso que respira la esencia pura de la moda responsable de viajar: despacio, valorando la autenticidad del entorno y cuidando el paisaje local que nos rodea.
Qué se puede ver desde el mirador del castillo
Al llegar a la cima de la colina te espera una impresionante panorámica de 360 grados que te dejará sin aliento. La altura de este monumento permite observar la geografía de la Costa Brava de una forma única y muy detallada.
Si miras hacia el norte y el este, el mar Mediterráneo es el gran protagonista. Desde las ruinas se contempla perfectamente la arena dorada de la cala Sa Riera y la espectacular silueta de las islas Medes emergiendo del agua. En los días más claros, la vista alcanza a dibujar toda la línea del golfo de Roses hasta llegar al mismísimo cabo de Creus.
Hacia el interior, el paisaje cambia por completo para mostrar la llanura de la comarca del Empordà y los campos de arroz de Pals. Si giras la vista hacia el horizonte, podrás fotografiar las montañas del macizo del Montgrí, las Gavarras e incluso las cumbres nevadas de los Pirineos, destacando la silueta de la montaña del Canigó.
Justo abajo, a tus pies, el pueblo de Begur se muestra como un mapa real. Desde esta posición privilegiada se pueden contar de un solo vistazo seis de las antiguas torres de defensa de piedra. Estas torres se construyeron hace siglos para proteger a los habitantes locales de los ataques piratas. Es un espectáculo visual que combina la historia del territorio con la belleza de un viaje sostenible y respetuoso con la naturaleza.

Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto cuesta entrar al monumento? La entrada es totalmente gratuita y pública para todos los asistentes.
- ¿Se puede subir con carrito de bebé o silla de ruedas? Sí, el tramo final desde el parking principal es una rampa pavimentada que facilita mucho el acceso físico.
- ¿Cuál es el mejor momento del día para hacer la visita? El atardecer es el momento más bonito del día. Los colores del cielo sobre el mar Mediterráneo crean una estampa fotográfica preciosa.