1. Puerto pesquero y lonja tradicional

El puerto pesquero de Palamós es el centro neurálgico de la vida marinera en el Baix Empordà. Es uno de los puertos con mayor actividad pesquera de Cataluña. La flota regresa al muelle de lunes a viernes a partir de las 16:00 horas tras la jornada en alta mar. Desde las galerías del edificio principal se puede presenciar la subasta pública de la captura del día, donde destaca la conocida gamba roja de Palamós, un producto capturado mediante técnicas de pesca reguladas para proteger el fondo marino.
2. Museo de la Pesca

Ubicado dentro del recinto portuario, el Museo de la Pesca es un espacio cultural dedicado a la difusión del oficio marinero y la sostenibilidad en el Mediterráneo. Su exposición permanente muestra la evolución de las artes de pesca, la vida a bordo de las embarcaciones y la biología de las especies locales. La entrada general da acceso a las salas de exposición y a las barcas pesqueras amarradas en la muelle (Gacela y Palamós Quatre), las cuales están adaptadas como extensión museográfica para ver cómo era el trabajo diario en cubierta.
3. Cala S’Alguer

Cala S’Alguer es un conjunto arquitectónico protegido como Bien Cultural de Interés Nacional. Está formado por un pequeño grupo de barracas de pescadores construidas en el siglo XVI a orillas del mar, con fachadas blancas y portones de madera pintados en tonos vivos. Estas edificaciones se utilizaban para guardar las embarcaciones y las herramientas de trabajo. Las viviendas se integran directamente con la pineda mediterránea y la playa de cantos rodados, lo que requiere un acceso a pie desde los caminos colindantes para reducir el tráfico en la zona natural.
4. Castillo de Sant Esteve de Mar

Las ruinas del Castillo de Sant Esteve de Mar se alzan sobre un acantilado de rocas junto a la Playa de La Fosca. Se trata de un enclave fortificado de origen medieval, construido sobre los restos de una villa romana previa. En el siglo XIII, la estructura pasó a ser propiedad del rey Jaime I, sirviendo de punto estratégico para la defensa de la costa contra invasiones piratas. Aunque gran parte del recinto defensivo quedó destruido en conflictos posteriores, se conserva la base de sus torres y muros perimetrales desde los que se contemplan vistas abiertas al mar.
5. Playa de La Fosca

La Playa de La Fosca es un arenal extenso situado al noreste del casco urbano. Destaca por su arena fina y sus aguas poco profundas, siendo idónea para el baño y las actividades en familia. El elemento más singular de la playa es la Roca Fosca, un gran promontorio de roca oscura ubicado en la orilla que divide el arenal en dos sectores: la playa de Sant Esteve y la playa de la Fosca. Dispone de pasarelas de acceso, transporte público cercano y un paseo con restaurantes de cocina tradicional catalana.
6. Poblado ibérico de Castell

En el promontorio de Sa Coberta, situado en el margen derecho de la Playa de Castell, se encuentra un poblado ibérico habitado por la tribu de los indigetes entre el siglo VI a.C. y el siglo I a.C. El yacimiento conserva la base de las viviendas, zonas de almacén para grano y lienzos de la muralla defensiva. La visita es gratuita y permite observar cómo las antiguas civilizaciones aprovechaban las elevaciones del terreno costero para la defensa del territorio y la vigilancia marítima.
7. Playa de Castell

La Playa de Castell es el último gran arenal sin urbanizar de la Costa Brava central. Rodeada por el espacio protegido de Castell-Cap Roig, la playa está flanqueada por pinares, humedales y la desembocadura del canal de la Ridaura. Este espacio se ha preservado libre de edificaciones masivas gracias a la movilización vecinal a finales del siglo XX. El agua es transparente y la entrada al mar es progresiva, lo que facilita el baño seguro.
8. Camino de Ronda hacia Cala Estreta
El tramo del Camino de Ronda que conecta la Playa de Castell con Cala Estreta recorre una franja litoral de alto valor ecológico. El sendero serpentea por acantilados, bosques de pino carrasco y pequeñas entradas de agua como Cala Senioris o Cala Canyers. Cala Estreta es una playa dividida en dos por un saliente rocoso denominado la Roca Roja, caracterizada por sus fondos marinos ricos en praderas de posidonia oceánica, fundamentales para la oxigenación del mar. El trayecto se realiza exclusivamente a pie en unos 30 minutos desde Castell.
9. Centro histórico e Iglesia de Santa María

El centro histórico de Palamós conserva el trazado de las calles estrechas y empedradas de la antigua villa amurallada. En el corazón del barrio viejo se encuentra la Iglesia de Santa María, un templo gótico edificado a finales del siglo XV. En su interior se conserva un retablo barroco y varias piezas de arte sacro rescatadas de la antigua parroquia. Pasear por este núcleo permite descubrir comercios de artesanos locales y edificios tradicionales de la arquitectura catalana.
10. Mirador de la Plaza de la Murada
La Plaza de la Murada se ubica sobre los restos de la antigua muralla que defendía la población de los ataques por mar. Funciona como un mirador natural de acceso público que ofrece una panorámica sobre todo el puerto pesquero, la marina deportiva y el conjunto de la bahía de Palamós. En la plaza se instalan paneles informativos sobre el desarrollo urbano de la villa a lo largo de los siglos y bancos de madera para descansar bajo la sombra de los árboles.
Preguntas frecuentes
La lonja se puede observar desde la galería superior del edificio del puerto durante la subasta de la tarde, de lunes a viernes entre las 16:00 y las 17:00 horas. El Museo de la Pesca ofrece entradas combinadas que incluyen la visita al museo y el acceso guiado a la subasta.
El centro urbano, el puerto y la Playa de La Fosca disponen de paradas de autobús de líneas locales y regionales. Para acceder a la Playa de Castell hay servicio de autobús municipal durante la temporada de verano. El acceso a las calas como Cala S’Alguer o Cala Estreta debe completarse a pie.
Los meses de primavera y otoño son los más adecuados para realizar las rutas senderistas, ya que las temperaturas son suaves y la afluencia de visitantes es menor. Se recomienda llevar calzado adecuado, agua y respetar la señalización de los caminos delimitados.

